Las pequeñas empresas son una parte fundamental de la economía, pero el camino hacia el éxito suele estar lleno de desafíos. Desde la incertidumbre financiera y la captación de clientes hasta la toma de decisiones estratégicas clave, los emprendedores enfrentan numerosos obstáculos. Aquí es donde entra en juego Gertrud Hansel, coach y consultora empresarial. Con años de experiencia, ayuda a autónomos y pequeñas empresas a crecer no solo económicamente, sino también a nivel personal. En esta entrevista, explica por qué el coaching va más allá de los números y las estrategias, qué hace especiales a las pequeñas empresas y qué errores deberían evitarse.
BI: Hola, Sra. Hansel. Gracias por tomarse el tiempo para hablar con nosotros. Usted es coach, formadora y consultora empresarial, y se dedica principalmente a ayudar a pequeñas empresas en su desarrollo. ¿Podría contarnos cómo comenzó en el mundo del coaching?
GH: ¡Gracias por invitarme! Mi camino en el coaching comenzó con un interesante proyecto para emprendedores. Como economista, al principio me centraba en los números, los datos y los hechos, convencida de que eran la clave del éxito empresarial. Sin embargo, pronto me di cuenta de que esto era solo una parte de la ecuación. Las empresas están dirigidas por personas, y es fundamental considerar al ser humano detrás de las cifras. Mi lema es: «Detrás de cada empresa exitosa hay una persona exitosa». Esta convicción me impulsa a seguir ampliando mis conocimientos en temas empresariales, pero también a acompañar y comprender los aspectos psicológicos del trabajo autónomo y freelance.
¿Por qué decidió especializarse en pequeñas empresas? ¿Qué le atrae de este sector?
La mayoría de mis clientes son personas que emprenden en sectores donde tienen un gran talento o una profunda pasión. Muchos de ellos no aspiran a crear grandes corporaciones; simplemente quieren convertir su pasión en un negocio rentable. Los retos y problemas que enfrentan las pequeñas empresas son muy distintos a los de las grandes compañías. En mis formaciones, valoro mucho el intercambio de experiencias en un ambiente de igualdad, ya que fomenta la colaboración efectiva. Nunca tuve la intención de enfocarme en un sector específico, sino que mi especialización en pequeñas empresas surgió de manera orgánica, impulsada por mi deseo de apoyar a estos emprendedores de manera integral. Este grupo es especialmente importante para mí. Muchas pequeñas empresas hacen un trabajo increíble, generan empleo y merecen tener éxito.
¿Qué enfoque utiliza en su trabajo?
Mi objetivo es ayudar a las personas a construir negocios que les brinden tanto éxito financiero como satisfacción personal. Estos dos pilares son la base de mi trabajo. Siempre asesoro y entreno a mis clientes en función de sus objetivos individuales. Identificarlos es siempre el primer paso. A partir de ahí, muchos deciden continuar trabajando conmigo. Juntos analizamos la situación actual, definimos los siguientes pasos y los ponemos en práctica. En mis sesiones de coaching y formación, proporciono herramientas que ayudan a mis clientes a desarrollarse de manera sostenible, tanto a nivel personal como empresarial. Esta combinación integral de coaching, formación y consultoría empresarial ha demostrado ser muy efectiva en la práctica. Para mí, hace que mi trabajo sea variado y enriquecedor, y para mis clientes, genera resultados tangibles.
¿Cuáles son los problemas más comunes por los que los emprendedores y empresarios recurren a usted?
Rara vez mis clientes me contactan por falta de conocimientos técnicos en su campo. Sin embargo, con el tiempo, se dan cuenta de que necesitan aprender más sobre captación de clientes, ventas, gestión de empleados o administración financiera. La falta de estas habilidades genera estrés e incertidumbre a medio y largo plazo. Las razones más comunes por las que buscan nuestra ayuda incluyen un alto nivel de estrés, la falta de soluciones prácticas para los desafíos empresariales y, por supuesto, el deseo de aumentar sus ingresos y beneficios. Muchos autónomos viven al día y buscan mayor estabilidad financiera. Con el tiempo, comprenden la importancia de invertir en su negocio, pero a menudo les faltan tiempo y recursos para hacerlo. El deseo de cambio suele ser el principal motivo, ya sea a nivel financiero, comunicativo o personal. Una gran parte de mis clientes llegan a mí por recomendación; han visto cómo otros emprendedores han logrado mayor estabilidad y éxito gracias a nuestra colaboración.
¿Recuerda alguna situación particularmente desafiante o extraordinaria en su trabajo?
Uno de los mayores desafíos para mí es cuando los clientes llegan demasiado tarde. «Demasiado tarde» significa que a veces están rodeados de facturas impagadas y notificaciones de cobro, sin saber cómo afrontar el día a día. En estos casos, lo ideal sería una terapia paralela, pero la disponibilidad de estos servicios es limitada. Muchas personas solo buscan ayuda cuando ya están en crisis, lo que hace que nuestro trabajo sea especialmente desafiante, pero también extremadamente valioso.
Por otro lado, siempre me impresiona cuando alguien tiene una visión clara de sus objetivos y empieza a trabajar en ellos con determinación. Admiro a quienes saben a dónde quieren llegar en lugar de centrarse solo en lo que quieren evitar. Estas personas buscan apoyo antes de caer en una crisis o una gran insatisfacción. Se preparan con tiempo, adquieren conocimientos y consiguen avanzar en su negocio con mayor tranquilidad y planificación.
Las estadísticas muestran que hay más hombres que mujeres empresarios. ¿Por qué cree que ocurre esto? ¿Existen diferencias entre los sectores en los que trabajan hombres y mujeres?
En mi experiencia, las mujeres suelen buscar más seguridad cuando emprenden. Por ello, muchas optan por trabajar como autónomas en lugar de crear grandes empresas. Prefieren negocios con una inversión inicial baja.
Los hombres, en cambio, suelen planificar su camino empresarial con una visión a largo plazo, mientras que las mujeres tienden a ser más cautelosas y pensar en plazos más cortos, con menos riesgo. Esto puede deberse a que todavía asumen gran parte del trabajo de cuidados en la familia. Además, muchos hombres siguen sintiendo la presión social de ser el principal proveedor del hogar, lo que influye en sus decisiones.
¿Qué consejo daría a las mujeres emprendedoras?
Animo a las mujeres a considerar que, en muchos casos, ser autónoma con hijos pequeños puede ser más fácil de gestionar que un empleo tradicional. Sin embargo, si no tienen conocimientos en áreas clave como ventas y captación de clientes, pueden encontrarse con dificultades financieras que también afectan su jubilación. Además de la experiencia en su sector, es crucial que fortalezcan sus habilidades en gestión empresarial.
En mis cursos, veo que, con el apoyo adecuado y una red de contactos sólida, muchas mujeres se vuelven más valientes a la hora de invertir y hacer crecer su negocio de manera saludable. Actualmente, existen ayudas que cubren hasta el 90% de los costos de formación para autónomos, lo que hace que invertir en capacitación empresarial sea una excelente decisión.
El mercado del coaching parece estar «saturado». ¿Cómo maneja la competencia?
La Escuela para Empresarios lleva más de 25 años en funcionamiento, lo que me ha permitido construir una base de clientes fiel y muchas recomendaciones. Es cierto que el mercado del coaching ha crecido mucho, pero también lo ha hecho el interés de las personas por recibir asesoramiento y formación. Lo veo como una oportunidad para aquellos que realmente aportan valor.
Se debate si los chatbots de IA pueden ofrecer apoyo psicológico. ¿Ve un uso similar en el coaching empresarial?
Es un tema interesante y, en algunos casos, puede ser una alternativa temporal. Sin embargo, la gestión empresarial es compleja, y el contacto directo con un coach sigue siendo fundamental. La interacción personal y el intercambio inmediato son invaluables y, hasta ahora, no pueden ser reemplazados por la tecnología.
Ya sea para lograr el éxito financiero, mayor claridad estratégica o más serenidad en la vida empresarial diaria, un buen coaching puede marcar la diferencia. Gertrud Hansel demuestra que, si bien los indicadores económicos son importantes, lo esencial son siempre las personas detrás de la empresa. Su consejo más importante: buscar apoyo a tiempo e invertir con valentía en el propio desarrollo.
Esta entrevista se realizó en enero de 2025.